Por: Jissel Rivera Castillo

Colombia ocupa el tercer lugar con la tasa más alta de homicidio infantil. Similar alarma producen las cifras de maltrato y abandono. Atender a nuestra infancia es un asunto de suma urgencia.

Colombia cuenta con cifras alarmantes de violencia contra la niñez. Según el último informe de la organización no gubernamental Save the Children, ocupamos el tercer lugar, entre 175 países, con la tasa más alta de homicidio infantil. A su vez, el ICBF atiende 68 casos diarios de violencia contra la niñez en todo el país, comparados con un promedio de 124 que Save the children calcula en su estudio que ocurren y muchos más que no se denuncian ni atienden. El asunto es grave y, aún así, a menudo pasa ‘de agache’ en las agendas políticas, así como entre los esfuerzos de muchas instituciones públicas y privadas.

Ante la alarmante realidad por la que atraviesan los niños y niñas en Colombia, en UniReformada consideramos esencial abrir espacios para tratar la importancia que tiene la población infantil en el desarrollo de las sociedades, particularmente de un país como Colombia y de Barranquilla, nuestra ciudad. Sobre lo anterior Irmaris Iglesias, Especialista en Neuropsicopedagogía y docente del pregrado en Psicología de esta universidad, afirma que la infancia es determinante en una sociedad tanto para su futuro como para su presente, y que por ende es vago pensar en lo que viene sin hacer hincapié en lo que ya está sucediendo con ellos; lo que necesitan y lo que como adultos debemos proveerles.

Para Irmaris el gran problema de la niñez en Colombia radica en que “estamos viviendo en una sociedad de niños huérfanos con padres vivos”. Señaló que los primeros años de la infancia son los más importantes, pues es allí cuando se solidifica la construcción social que el niño elabora de lo que es el mundo, lo que es el otro y de lo qué es él mismo pero, a pesar de la importancia que esta etapa pueda tener en la vida del infante, sus padres, madres y personas a cargo siguen sumidas en la dinámica del mercantilismo, que obliga a invertir la mayor parte del tiempo en la obtención de recursos y no en las relaciones interfamiliares o los procesos clave para el crecimiento óptimo de estos humanos en desarrollo.

Y es que el desarrollo es un asunto que va más allá del individuo si bien parte de este. Como población vulnerable la infancia es prioritaria (o debería serlo) para los gobiernos, ONGs y empresas privadas. Está demostrado que invertir en ellos lejos de ser un acto filantrópico y nada más, es en realidad una inversión estratégica, una medida que incide directamente en las arcas de las naciones. El nobel de economía (año 2000) James Heckman hizo en 2016 un estudio que terminó por mostrar una tasa de retorno de 1/7; siete dólares por cada uno que se invirtió en poblaciones entre cero y seis años, la etapa conocida como la primera infancia.

“El ejemplo más claro podría darse al hablar de la salud: si un niño es vacunado a tiempo y como corresponde, se reducen las probabilidades de que años más tarde enferme, al menos de lo previsto. Esto se traduce en términos monetarios y se puede afirmar así, a simple vista, que la vacuna siempre será más económica que el tratamiento completo que requiera el joven o adulto ante la sorpresa de una enfermedad con posibles complicaciones. Sucede lo mismo con la educación y la cultura” dice la máster en Comunicación de la Universidad Nacional Autónoma de México – UNAM, Lina Salas Ramírez en su tesis sobre mediación parental e inversión social para la infancia en entornos digitales, a lo que suma la cartilla de Atención Integral: Prosperidad para la primera infancia (Gobierno de Colombia, 2012): “Toda inversión que se concentre en mejorar las condiciones de atención en los primeros años de los niños, ciudadanos al fin y al cabo, reduce las necesidades o gastos requeridos más tarde para garantizar el cumplimiento de los derechos en etapas posteriores de la vida”.

Para la Corporación Universitaria Reformada es importante generar este tipo de diálogos acerca de la niñez porque, aunque nuestro público directo no son los menores, sí trabajamos por el público infantil a través de la EMAS – Escuela Musical Alvin Schutmaat y en asocio con el Colegio Americano. Sabemos que la infancia es fundamental en el desarrollo de una sociedad y estamos comprometidos con la misión de formar líderes para la región Caribe y el mundo que contribuyan en la construcción de una sociedad libre, justa y fraterna. Instaremos siempre que sea posible a todos nuestros estudiantes y miembros de esta comunidad educativa a asumir la influencia que tenemos como adultos en la vida de estos que aún nos ven como guías; pues no se trata solo de un niño, se trata de la evolución social, económica, política y científica que requiere un país con ansias de paz como Colombia.

La niñez ha sido maltratada, asesinada y olvidada por muchos años en nuestro país, pero en los esfuerzos que realizamos desde nuestra cotidianidad y por el poder de nuestras comunidades y organizaciones logramos las transformaciones culturales que presionan para que también desde lo legal se satisfagan las necesidades sociales. Un ejemplo de esto es la Ley 1098 de 2006 de Infancia y Adolescencia, en la que se estableció la obligación a los gobernantes a nivel nacional, departamental y municipal de liderar el diseño, ejecución y evaluación de las políticas públicas dirigidas a todas las niñas, niños y adolescentes de Colombia. Diez años más tarde, en 2016, la Ley 1804 decretó como Política de Estado las bases conceptuales, técnicas y de gestión del programa De cero a siempre para la atención integral a la primera infancia. Y en la misma línea este 3 de abril de 2019 pudimos ver, en un hecho histórico sin precedentes, la participación que tuvieron menores de todo el país en el Congreso, adonde asistieron para conocer de qué manera se encuentra reflejada la garantía de sus derechos en el Plan de Desarrollo gubernal vigente, así como en las agendas políticas y sectoriales.

“El momento oportuno para invertir en el futuro de nuestros países, economías y comunidades es en los primeros años de vida. El tiempo corre y ahora es el momento de actuar”, dijo Jack P. Shonkoff, M. D., director del Centro para el Desarrollo del Niño de la Universidad de Harvard. Como Shonkoff consideramos la importancia del papel que juegan las niñas y niños en el desarrollo social e invitamos a todas las personas a despertar los sentidos y el interés hacia los temas referentes a esta población. No pueden seguir creciendo las cifras de violencia, muerte o abandono en menores, y no podemos permanecer con los brazos cruzados mientras nuestro presente y futuro se llena de hendiduras.

Con amor invitamos a toda nuestra comunidad a participar de manera activa en las conversaciones que plantearemos todo este mes, a propósito de la efeméride del Día del Niño en Colombia el 27 de abril, y así mismo a las actividades especiales que organizamos desde el departamento de Extensión con la EMAS.

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